EL FRESCO EN LAS NOCHES DE VERANO

El fresco de las noches de verano“Como un ritual litúrgico, después de la cena, los vecinos íbamos saliendo lentamente a la calle pertrechados con nuestra silla de anea o nuestra hamaca de lona e incorporándonos a un corrillo que se formaba en la puerta del señor Mecho, -mi vecino de enfrente- y, poco a poco, el círculo se iba agrandando.”  

Para leer o descargar el relato completo hacer clic en …EL FRESCO DE LAS NOCHES DE VERANO – ÁNGEL PINGARRÓN FERNÁNDEZ

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